¿Se puede bañar a un gato?


Los mitos y las falsas creencias son muy comunes en el mundo de las mascotas. Desde que razas de perros son más o menos peligrosas, hasta la mala fama de los reptiles o el carácter huraño del común de los felinos.

En algún momento alguien creyó que la leche de consumo humano era un superalimento para los felinos. Se ha demostrado que nada más lejos de la realidad, por eso existen en el mercado leches especiales para gatos dependiendo de su edad.

Siempre que sea necesario, podemos bañar a nuestro gato

Lo mismo ha ocurrido con la combinación de gato más agua. Acogiéndose a la típica idea de que los gatos se mantienen limpios por si mismos y que si algo les característica es la limpieza y la elegancia, muchos han pensado que bañar a un gato es poco menos que un sacrilegio.

La realidad es que siempre que sea necesario un gato puede ser bañado. Evidentemente la rutina de baño no es equiparable a la de los humanos u otras razas. Nuestra recomendación es que bañarás al gato cuando necesite ser bañado. Así de simple.

Es importante, como cada vez que incorporamos una nueva rutina en la vida de nuestra mascota, tener paciencia y especial cuidado las primeras veces. La personalidad del felino en cuestión dependerá mucho. Sí, habrá gatos que tendrán un miedo atroz al baño y será mejor no bañarlos en casa, en todo caso, llevarlos al veterinario.

La higiene de los felinos depende de el tipo de pelaje

La higiene de los felinos depende de varios aspectos. Entre ellos está el tipo de pelaje, si el animal tiene acceso al exterior o las propias rutinas de limpieza del animal. En respuesta a la pregunta, debemos de bañar a nuestro gato si tiene señales de suciedad evidente, un tipo de pelo con facilidad para estar graso o la desparasitación puntual mediante champú.

Los champús en seco son especialmente cómodos

En cuanto a la forma de proceder a la hora del baño, antes de nada, infórmate bien. Hay buenas páginas en internet y nuestros veterinarios siempre estarán dispuestos. Especial atención a la temperatura del agua (agua tibia), cuidado con el jabón, las orejas y ojos y el secado. Siempre con mucho mimo y una toalla.

En el mercado hay desde champús en seco, muy cómodos para asear a tu gato sin necesidad de utilizar agua, hasta champús especiales para el pelaje o los parásitos. Por último recuerda que se recomienda no bañar a tu gato hasta que haya cumplido al menos los 3 meses de edad.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *